Rápido para el mesero. Exacto para el contador.
Levantar una orden tiene que tomar segundos. Cuadrar el dinero, ninguno.
Un punto de venta se juzga en los dos minutos de más presión del día: cuando entran seis mesas juntas y cuando llega la hora del corte. La mayoría está diseñada para el primero. Inn está diseñado para los dos.
Lo que hace en el salón y en el corte
Todo abierto en una sola pantalla
Mesas, para llevar y a domicilio, con lo que lleva cada cuenta y desde cuándo está abierta. Sin cambiar de módulo, sin buscar en un menú. El capitán ve el salón completo y sabe, sin preguntar, cuál mesa lleva cuarenta minutos esperando la cuenta.
- Mesas, para llevar y a domicilio en la misma vista
- Qué lleva cada cuenta y desde cuándo está abierta
- Sin cambiar de módulo ni buscar en un menú
Cobrar sin errores
Efectivo con cálculo de cambio en pantalla, tarjeta y transferencia. El sistema no acepta un pago que no cubre la cuenta y dice exactamente cuánto falta. Con tarjeta exige el importe exacto, porque no hay cambio que dar con una terminal. Y si el cliente paga mitad en efectivo y mitad con tarjeta, se registran los dos métodos, no uno con una nota.
- Efectivo con cálculo de cambio en pantalla
- No acepta un pago que no cubre la cuenta y dice cuánto falta
- Con tarjeta exige el importe exacto
- Pago mixto: se registran los dos métodos, no uno con una nota
La propina, de quien la ganó
Atajos de diez y quince por ciento, o el monto que sea, siempre por encima del total. La propina se atribuye al mesero que atendió, no se reparte a ojo al final del turno. Y no cuenta como venta del hotel, así que no infla tu ticket promedio ni tu impuesto. Pero sí se espera en el cajón cuando fue en efectivo, para que el cajero no aparezca con un sobrante que nadie explica.
- Atajos de diez y quince por ciento, o el monto que sea
- Se atribuye al mesero que atendió
- No cuenta como venta del hotel: no infla ticket promedio ni impuesto
- En efectivo, sí se espera en el cajón
Dividir sin drama
Cuatro amigos que pagan por separado, o un platillo que se mueve a la mesa de al lado porque el grupo se juntó. Los dos totales se recalculan con sus impuestos, y lo que ya está en la plancha conserva su estado: no se cancela ni se vuelve a capturar.
- Cuatro amigos que pagan por separado
- Un platillo se mueve a la mesa de al lado
- Los totales se recalculan con sus impuestos
- Lo que ya está en la plancha conserva su estado
Cargo a la habitación
Una forma de pago más en la pantalla de cobro, con toda la inteligencia hotelera detrás. Ver la página completa de cargo a la habitación.
Cobrar y cerrar es una sola operación
Nunca existe el estado intermedio donde el dinero ya está registrado y la cuenta sigue abierta. Ese estado intermedio es donde nacen los cobros dobles, y es la razón por la que un cliente se va enojado. Y si el mesero toca cobrar dos veces porque la red tardó, el segundo toque no cobra otra vez.
- No existe el estado intermedio entre cobrar y cerrar
- Ahí nacen los cobros dobles
- Dos toques por una red lenta no cobran dos veces
Cada cobro tiene nombre
No el de quien abrió la caja: el de quien cobró. Cuando el corte no cuadra, esa diferencia tiene dueño.
Descuentos y cortesías con rastro
Un descuento es un permiso, no un favor. Quien no lo tiene, no ve la opción, y el servidor lo verifica aunque alguien intente saltarse la pantalla. Cada descuento queda con su autor, su monto y su motivo, y aparece en el reporte del día.
- Un descuento es un permiso, no un favor
- Quien no lo tiene, no ve la opción; el servidor lo verifica
- Autor, monto y motivo en el reporte del día
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un mesero en aprender a usarlo?
Diez minutos para levantar y cobrar.
¿Puedo tener varias terminales al mismo tiempo?
Sí, sin cuota por dispositivo.
¿Se puede reabrir una cuenta ya cobrada?
No. Se hace una anulación con motivo, que queda registrada. Reabrir cuentas cobradas es como se pierde dinero.
¿Puedo imprimir el ticket?
Sí, con cualquier impresora de red o de recibos.
Pruébalo con tu carta. Quince minutos.
Tu restaurante ya vende bien. Falta que el sistema lo sepa.
Quince minutos, con tu carta y tus mesas. Sin instalar nada.